IV Domingo de Cuaresma, ciclo A (san Juan (9,1.6-9.13-17.34-38)
El milagro de la curación del ciego de nacimiento es el signo de que
Cristo, junto con la vista, quiere abrir nuestra mirada interior, para que
nuestra fe sea cada vez más profunda y podamos reconocer en él a nuestro único
Salvador. Él ilumina todas las oscuridades de la vida y lleva al hombre a vivir
como “hijo de la luz”».
https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/15-3-2026/lecturas/
http://www.usccb.org/bible/readings/031526.cfm

No hay comentarios:
Publicar un comentario