jueves, 30 de junio de 2022

SIMPLES COLABORADORES

 XIV Domingo del tiempo ordinario ciclo C (Lucas 10,1-12.17-20)

     En el evangelio de este Domingo, Jesús da enseñanzas muy precisas sobre la misión de todos los tiempos y en cualquier circunstancia. Enseguida caemos en la cuenta de que las indicaciones que aquí encontramos no se refieren a una estrategia, sino que están vinculadas con el contenido mismo del mensaje. Así, descubrimos la inmediatez con que debe desarrollarse (sin detenerse a saludar), la precariedad de medios (sin alforja ni talega) y la participación en los mismos bienes que la predicación del evangelio va suscitando (quedarse en la casa y participar de la acogida).

Todo ello nos indica que nuestra participación en la misión es en calidad de colaboradores, pero que el principal agente es Dios y siempre hay que estar atento a él sin programar de antemano. Decía san Vicente de Paúl: «Hay que darse a él de manera que pueda servirse de nosotros», porque «las obras de Dios no se realizan cuando nosotros lo deseamos, sino cuando a Él le place. No hay que anticiparse a la providencia».

   (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

  

Lecturas de la Misa de este Domingo.

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-07-03

 This Sunday´s Holy Mass Readings

http://www.usccb.org/bible/readings/070322.cfm




martes, 28 de junio de 2022

“El maestro es el ‘amante celoso’ de lo mejor que puede llegar a ser su alumno”

 Entrevista con Gregrorio Luri, maestro, filósofo y pedagogo,  publicada en DIARIO de NAVARRA.


Presiona en la imagen para acceder a la entrevista.

viernes, 24 de junio de 2022

LÁPIZ Y PAPEL

 Tome nota, pero con papel y lápiz

Los teclados desplazan la escritura manual a pesar de sus beneficios para la mente.


Artículo de    ROCÍO MENDOZA -El Correo  

https://www.elcorreo.com/vivir/salud/tome-nota-lapiz-20210915152204-ntrc.html

Madrid

Miércoles, 15 septiembre 2021, 07:38

La escritora Amélie Nothomb nunca teclea su respuesta a los correos electrónicos que recibe. Las escribe a mano en un papel que escanea y envía a sus sufridos interlocutores. Tratándose de la baronesa, suena a que solo lo hace por labrar su fama de excéntrica. Pero lo cierto es que tiene más que ver con el proceso en sí de la escritura. Entre el pensamiento y su reflejo físico en palabras hay un camino que se recorre de forma más lenta cuando éste transcurre entre las neuronas y el lápiz, pasando por la mano.


Mientras se escribe una idea se piensa la palabra adecuada para la siguiente, se hilan los pensamientos al mismo ritmo que los caracteres se unen por la gracia de la caligrafía. Nada que ver con la producción de palabras juntando caracteres a velocidad de vértigo que ofrecen los omnipresentes teclados.


Le pasa a la baronesa y a otros muchos creadores de historias –véase Vargas Llosa o Quentin Tarantino– , que sienten la escritura a mano como la forma de expresar las ideas de forma más genuina, eficiente quizá.


¿Pero cuánta gente queda realmente que escriba a mano? ¡Hasta las notas más insignificantes se toman en el teléfono móvil! Las agendas de trabajo han desaparecido de las mesas de despacho; los cuadernos rara vez se ven fuera del ámbito escolar, a menos que lleven una marca o un diseño muy especial y se vendan más como objetos fetiche para amantes de la estética que como un producto práctico.


A golpe de tecla rápida

Mucha gente se siente torpe al tener que volver a coger un bolígrafo y apuntar con rapidez ideas sobre un papel después de pasar más de un tercio de su día haciéndolo de forma automática en cualquier dispositivo digital.


¿Llegará el día en el que la escritura a golpe de tecla, ya sea en una pantalla táctil o en un soporte físico tipo teclado, suplantará nuestra capacidad para expresar las ideas a través de la escritura a mano? De ser así, el cerebro humano perderían un valioso ejercicio. Algo con consecuencias a largo plazo aún desconocidas. Lo que sí se sabe hasta el momento es cómo el hecho de conectar mente y mano estimula al valioso órgano vital.


Para empezar, la escritura no es algo innato al hombre. No es un proceso instintivo como pueda serlo el habla. ¿Acaso hay que enseñar a los niños a hablar? No: estamos programados para hacerlo de forma natural. Pero escribir es otro cantar.


Jesús Porta, neurólogo vicepresidente de la Sociedad Española de Neurología, destaca lo interesante de este hecho. «Habiendo aparecido hace tan poco tiempo, tenemos un área del cerebro reservada para la escritura. Está en las denominadas zonas de Wernicke –áreas del lenguaje, consideradas las más importantes del cerebro–. Ahí es donde decodificamos la escritura. Y para entender por qué esta es importante hay que entender cómo aparece. Al principio con los ideogramas; después decidimos que cada ideograma era un fonema y luego, que juntándolos generábamos una palabra. A partir de ahí se van modificando los fonemas hasta que tuvimos un alfabeto. Inicialmente era muy complicado, pero rápidamente comenzó la forma de escribir que utilizamos actualmente», explica.


Beneficioso, también en adultos

Tanto en adultos como en niños, aunque más importante en estos últimos, la Neurología moderna considera «fundamental» que ésta se mantenga. «Lo que realmente nos produce el hecho de escribir a mano –que no es el mismo proceso que teclear– es una estimulación en las zonas motoras y sensitivas del cerebro mientras realizamos el grafismo, porque la vez que movemos la mano miramos el papel y creamos en el cerebro la representación de lo que estamos viendo», enumera Porta. Pero no solo eso, también su significado. Así, en la escritura se da otro proceso mental que se da también al leer. «Al contrario de lo que mucha gente cree, no leemos fonema a fonema, letra a letra, sino que analizamos la palabra en su conjunto y aparece el significante y significado dentro de nuestro cerebro», añade el especialista para terminar calificando la escritura como un «ejercicio cognitivo de alto rendimiento». Eso sí, por detrás de la lectura, «que es más potente».


En los niños se considera fundamental que, sobre todo, escriban a mano frente al tecleo sea cual sea el dispositivo. «Es lo mismo que el audiolibro: no es lo mismo leer que escuchar; ni escribir con un ordenador que con la mano. Son fases evolutivas del ser humano diferentes y hay que seguir manteniendo ambas», valora el doctor.


¿Se pierde agilidad mental si se deja de escribir a mano? «No, solo destreza manual. Pero en personas mayores con deterioro cognitivo –cree el vicepresidente de la SEN–, podría ser interesante fomentar este ejercicio».


Además de la estimulación mental, relaja. La rapidez con la que se producen palabras cuando se teclea está acorde con la sociedad acelerada en la que vivimos. Pero para pensar lo que se va a escribir es mejor apostar por la concentración a la que obliga el lápiz sobre el papel. En la era de la dispersión, hay quienes ya venden cursos de escritura y caligrafía como terapia para relajar las mentes más estresadas.





DIFICULTAD Y APRENDIZAJE

 Fuente:  https://antiguosalumnosinef.es/la-imprescindible-escuela-de-la-dificultad/


Antiguos Alumnos | INEF

Compartimos con vosotros este interesante artículo, publicado en El País el 2 de febrero, y escrito por Toni Nadal, entrenador de tenis.


La imprescindible escuela de la dificultad

Sería bueno que nos preguntáramos si con el modelo actual estamos formando correctamente a nuestros jóvenes. ¿Por qué actúa así Rafael? Sencillamente, porque aceptó la exigencia.

Durante estos últimos días y a raíz del aclamado triunfo de mi sobrino en el Open de Australia, he leído y escuchado repetidamente un sinfín de elogios dirigidos a su persona. En muchos de ellos se hacía referencia a su fortaleza mental, a su demostrada entereza ante las dificultades y a su capacidad de sobreponerse después de situaciones muy adversas. Muchos son los que se han preguntado cuál es la razón de todo ello e, incluso, algunos se han atrevido a dar alguna explicación. Yo, algo conocedor del particular caso que nos ocupa, formaré parte de estos últimos.

Sin ningún ánimo de estar en posesión de la verdad absoluta, intentaré explicar las claves que, a mi parecer, hacen que Rafael responda así ante estas situaciones y que esto resulte tan singular en los momentos actuales porque, evidentemente, lo que hace admirable el hecho, por encima de todo, es su excepcionalidad.

En muchas ocasiones me he preguntado, no tanto por qué él es capaz de actuar así, si no por qué no lo hace de esta misma manera la mayoría de la gente que aspira a conseguir algún logro importante en su vida. Yo entiendo que cuando uno toma una decisión así asume la dificultad y el reto que todo ello conlleva y presupongo, a su vez, que estará interesado en hacer todo lo necesario para alcanzarlo. De ahí mi sorpresa cuando constato que eso no sucede de forma habitual. Y mi creciente desazón cuando comprendo que ese modo de actuar se da en todos los ámbitos y no solo en el tenístico o deportivo.


Toda vez que esto es así, a mi modo de ver, sería bueno que nos replanteáramos nuestros principios y que nos preguntáramos, como mínimo, si con el modelo actual estamos formando correctamente a nuestros jóvenes y si les ayudamos a afrontar con garantías su futuro.


En un pasaje del ensayo La civilización del espectáculo, Mario Vargas Llosa escribe: “¿Qué quiere decir civilización del espectáculo? La de un mundo donde el primer lugar en la escala de valores vigente lo ocupa el entretenimiento y donde divertirse, escapar del aburrimiento, es la pasión universal”. Y añade que ese ideal en la vida es perfectamente legítimo pero advierte, también, de sus inesperadas consecuencias, y continúa: “De ese modo, no aburrirse, evitar lo que perturba, preocupa y angustia pasó a ser para sectores sociales cada vez más amplios de la cúspide a la base de la pirámide social, un mandato generacional”. Y yo añadiría que esto tiene consecuencias contrarias, si no devastadoras, para una buena formación del carácter.


Esto que describe el escritor peruano-español no ha empezado ahora, es donde hemos llegado en un proceso de declive que empezó unas décadas atrás, pero sí se ha agudizado enormemente con el mundo tecnológico actual y con el buen empeño que en ello ponen ciertos dirigentes necesitados del favor popular y respaldados por un grupo creciente de población necesitado de pensar que está contribuyendo a crear un mundo ideal y de alardear de su gran corazón, de su excelsa corrección y de su singular empatía. Y así, paulatinamente, hemos logrado desdeñar todo lo que exige esfuerzo o que nos incomoda mínimamente.


En mi amplia experiencia dentro de la formación tenística he ido comprobando cómo se han acentuado en los jóvenes la frustración, el hastío y el abandono enseguida de algo que les turba o no les sale inmediatamente como desean. Las nuevas generaciones necesitan en una medida cada vez más creciente que los entrenamientos sean divertidos, que las recompensas sean inmediatas y que se les aplauda el más mínimo avance.


Y volviendo al por qué Rafael se ha escapado a todo esto y es capaz de actuar como actúa, mi respuesta es sencillamente: porque se acostumbró a ello. No concibo otra manera de hacer. Nunca vi en un examen, al menos no me ocurrió a mí, que alguien pudiera contestar aquello que no había estudiado. Mi sobrino se preparó durante muchos años, prácticamente durante toda su vida, para afrontar la dificultad. Por eso, yo fui un entrenador muy exigente, poco complaciente, muy poco dado al halago y, por tanto, consecuente con el camino elegido.


Mi sobrino tenía la obligación, inculcada por mí al principio, asumida por él después, de no quejarse, de entrar en la pista cada día con buen ánimo, de aceptar que las cosas no salen bien de inmediato y de asumir la dificultad tanto física como mental. Él aceptó la exigencia, absolutamente todos los días de todos los años que entrenó conmigo, de entrar con buena cara en la pista, de no romper una raqueta (signo de desánimo), de entrenar más tiempo del previsto, de no quejarse jamás y de pegarle a la bola, cada vez, lo mejor que pudiera. Pero, sobre todo, de entender y aceptar que aunque hiciéramos todo esto, no necesariamente las cosas saldrían bien.


Él creció escuchando y, especialmente, asimilando toda una serie de frases que le repetí incansablemente: “Si no eres capaz de derrotar a tu rival, al menos no le ayudes a que él te venza”. “Hacer todo lo que toca no nos garantiza el éxito; no hacerlo, casi con toda seguridad, nos garantiza el fracaso”. “Cuando luchamos en una situación totalmente adversa, casi siempre acabaremos perdiendo; pero habrá un día que conseguiremos darle la vuelta a la situación. Y ese día justificará todos los anteriores”. “Es muy difícil dominar la pelota si tú no eres capaz de dominar tu voluntad”. Todas estas frases, y algunas más, Rafael las interiorizó y las aplicó constantemente.


A veces, me han atribuido cierto mérito en la forma de actuar de Rafael. Sin falsa modestia, no es así. Decirlo es muy fácil. El mérito es única y exclusivamente de él, porque estuvo dispuesto a obedecer, primero, y a interiorizar y a aplicar después.


Que Rafael fuera capaz de hacer lo que hizo en la final del domingo pasado en Melbourne, y de tantos otros domingos, responde en parte a la aplicación de todos estos aprendizajes, pero principalmente, no nos engañemos, a un talento inusual y a una habilidad innata impropios en la mayoría de los jugadores.


Independientemente del número de títulos conseguidos, yo he visto antes este espíritu de lucha, esta concentración y esta fe inquebrantable en la victoria en jugadores como Mats Wilander, Björn Borg, Steffi Graf, Arantxa Sánchez Vicario o el mítico Rod Laver, y en otros tenistas con menos éxito deportivo. Lo inquietante es, sin duda, que hoy en día esto sea un hecho excepcional.


Toni Nadal




El País 2/2/202



 

jueves, 23 de junio de 2022

CUESTIÓN DE CENTRALIDAD

 XIII Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo C (Lucas 9, 51-62)

     La exclusividad y radicalidad que pide el Señor de ninguna manera va a menoscabar el amor que debemos tener a los demás, sino que nos recuerda que él es el Hijo de Dios y nuestro Redentor. Si interiorizamos la escena, más allá de la llamada particular que alguno pueda recibir a una vocación específica, descubrimos que se nos habla de la centralidad que Jesús debe tener en nuestra vida y nos mueve a preguntarnos sobre esas excusas que, quizás a diario, ponemos para posponer o aminorar nuestra entrega.

 (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-06-26

 This Sunday´s Holy Mass Readings.

http://www.usccb.org/bible/readings/062622.cfm



 

sábado, 18 de junio de 2022

RECIBIDO Y DISPONIBLE

 Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, ciclo C (Lucas 9,11b-17)

Día de la Caridad, campaña de Cáritas Diocesana.

 

 

En la Eucaristía Jesús se da totalmente. Presente bajo las formas eucarísticas, se nos ofrece en la comunión para que nosotros también podamos darnos del todo. Por eso, la Eucaristía nos va transformando en la caridad. Ello nos afecta en todas las facetas de nuestro ser: en la mirada, en el juicio, en las obras. Al Señor lo recibimos en la comunión, pero sigue siempre disponible en el sagrario, para recordarnos que permanece a nuestro lado, para reclamar nuestra compañía, para que nos mantengamos en diálogo continuo con él y, en todas las circunstancias; también cuando el desánimo hace mella en nosotros, nos anima poder escuchar esas palabras –«Dadles vosotros de comer»– que contienen el sorprendente significado de que es Él quien se da a nosotros y por nosotros para que podamos darnos con Él

 

(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 

Lecturas de la Misa de este Domingo.

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-06-19

 

This Sunday´s Holy Mass Readings.

http://www.usccb.org/bible/readings/061922.cfm





 

viernes, 10 de junio de 2022

NO NOS MUEVE MECÁNICAMENTE

 Solemnidad de la Santísima Trinidad, ciclo C (Juan 16, 12-15)

  Jesucristo, el Hijo eterno e «imagen del Dios invisible», ha compartido nuestra existencia, nos ha mostrado al Padre y nos ha enviado al Espíritu Santo. Este ha venido a nosotros no como una fuerza irresistible que nos mueve mecánicamente, sino como un don para encender nuestros corazones en el mismo amor de Dios y para que vivamos en comunión con él. Y es el Espíritu Santo el que nos conduce al verdadero conocimiento de Jesucristo, en quien el Padre ha mostrado su amor al mundo y que glorificó a su Hijo con su resurrección y ascensión.

 (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-06-12

 This Sunday´s Holy Mass Readings.

http://www.usccb.org/bible/readings/061222.cfm



 

jueves, 2 de junio de 2022

CRECER EN SU CONOCIMIENTO

 Domingo de Pentecostés  C (Juan 14, 15-16. 23b-26)

La invisibilidad del Espíritu puede hacer que no le prestemos demasiada atención. No hay sobre él ningún relato en que le podamos contemplar, a diferencia de todos los que tenemos de Jesús en los evangelios. Sin embargo, podemos crecer en su conocimiento no solo a través de la Sagradas Escrituras y las enseñanzas de la Iglesia, sino contemplando su dinamismo misionero y apostólico, la multiplicidad de carismas o el testimonio de los santos.

            El Espíritu Santo enciende en nuestros corazones el amor de Dios y nos da una nueva libertad para amarle a él y a nuestro prójimo; también nos conduce a conocer mejor a Cristo, y a vivir como Él.

(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

Lecturas de la Misa de este Domingo.

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-06-05

This Sunday´s Holy Mass Readings

http://www.usccb.org/bible/readings/060522-day.cfm