XXIV Domingo del Tiempo Ordinario (ciclo A) (Mateo 18, 21-35)
La vida de cada uno de nosotros
se mueve entre esos dos tribunales: el de Dios y aquel en el que nosotros
ejercemos de jueces de nuestros prójimos.
Respecto al tribunal de Dios,
Benedicto XVI ante la perspectiva de su muerte escribió:
«Aunque pueda tener muchos
motivos de temor y miedo cuando miro hacia atrás en mi larga vida, me siento,
sin embargo, feliz, porque creo firmemente que el Señor no solo es el juez
justo, sino también el amigo y el hermano que ya padeció él mismo mis deficiencias
y por eso, como juez, es también mi abogado (Paráclito). En vista de la hora
del juicio, la gracia de ser cristiano se hace evidente para mí. Ser cristiano
me da el conocimiento y, más aún, la amistad con el juez de mi vida y me
permite atravesar con confianza la oscura puerta de la muerte».
(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)
Lecturas de la Misa de este Domingo.
https://lecturasmisa.wordpress.com/l-i-a-tpo-ordinario-20-26/#_DOMINGO_24
This
Sunday´s Holy Mass Readings
http://www.usccb.org/bible/readings/091326.cfm

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