XIII Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A (Mateo 10,
27-42)
Jesús quiere vivir en sus
discípulos y no solo para la fruición del amor. La unión de cada alma con él y
la fidelidad de los que perseveran a su lado es causa de alegría en el cielo.
Pero, además, cada cristiano, si está verdaderamente unido a Cristo, lo acerca
a otros que así tienen la oportunidad de responder a la llamada de Dios. La
semilla del bien que hacemos a otros también es fecunda en nosotros porque el
que nos mueve a obrar el bien es el mismo Dios. Él no nos trata como
instrumentos prescindibles, sino que nos capacita para amar porque nos ama.
(Fuente: David Amado
Fernández, revista Magníficat)
Lecturas de la Misa de este Domingo.
https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/28-6-2026/lecturas/
http://www.usccb.org/bible/readings/062826.cfm







