jueves, 13 de agosto de 2026

ALEJADA CON PALABRAS, ATRAÍDA CON AFECTO.

 XX Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A (Mateo 15, 21-28)

            Como anunciaba Isaías, la elección del pueblo no cerraba el camino de la salvación a los demás pueblos, sino que debía ser el cauce para llegar a ellos. La mujer lo intuye, por eso saludó a Jesús con un título mesiánico y, por eso, en el diálogo que sigue reivindica el derecho a participar, aunque sea en último lugar, de la gracia que se ha concedido al pueblo elegido. Jesús, alejándola con las palabras («no está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos»), la atrae con el afecto. Comprende que no está excluida de la misericordia de Dios, como la hemorroísa que se conformaba con tocar el borde del manto o el centurión que no se consideraba digno de que Jesús entrara en su casa. Esta mujer forma parte de aquellos cuya humildad no se resiente cuando es humillada y, conscientes de su nada, se abren al don de Dios. Por eso, la mujer reclama las migajas. Sabe que aún no puede sentarse a la mesa, pero que ya, de alguna manera, puede participar de sus beneficios.

(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://lecturasmisa.wordpress.com/l-i-a-tpo-ordinario-20-26/#_DOMINGO_20

This Sunday´s Holy Mass Readings

http://www.usccb.org/bible/readings/081626.cfm



MOTIVO DE ALEGRÍA

 SOLEMNIDAD DE LA  ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA  (Lucas 1, 39-56)

     La celebración de cada misterio nos desvela algo de un mismo designio de salvación. Dios «ha mirado la humildad de su esclava», y «ha hecho obras grandes» en ella. Por eso, la «felicitarán todas las generaciones». Al celebrar la fiesta participamos, de alguna manera, en la felicidad que goza ahora en el cielo. Todos los misterios de la vida de Cristo, a quien está íntimamente unida su Madre, son portadores de salvación. Por eso hoy, como Isabel, alabamos a Dios y nos unimos a la alegría de Juan.

(Fuente:  David Amado, revista Magníficat)

Lecturas de la Misa de esta solemnidad.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/15-8-2026/lecturas/

This solemnity  Holy Mass Readings.

https://bible.usccb.org/bible/readings/081526-Day



 

viernes, 7 de agosto de 2026

LA SEGURIDAD DE REPOSAR SOBRE EL BRAZO FUERTE DEL PADRE.

 XIX Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A (Mateo 14, 22-23)            

             El verdadero orante, la monja contemplativa o el ermitaño más escondido, no se desentienden del mundo: se unen a la oración de Jesucristo por la salvación de los hombres y por la misión de la Iglesia, siempre en una travesía en la que no faltan dificultades y peligros. Tampoco Jesús se ha desentendido de los suyos.

            Todos estamos llamados a ese progreso en la vida cristiana que nos pide Jesús cuando recrimina a Pedro: «¡Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?» Pidamos encontrar esa seguridad que da la fe en Dios. Como señaló Edith Stein: «No es la confianza segura de sí misma del hombre la que, con su propia fuerza, se mantiene de pie sobre un suelo firme, sino la seguridad dulce y feliz del niño que reposa sobre un brazo fuerte». El santoral de esta semana nos ofrece valiosos ejemplos: Clara de Asís, Maximiliano Kolbe, Francisca de Chantal, Lorenzo… El Señor ha ascendido a los cielos, pero sigue cerca de nosotros y tiende su mano a todo el que invoca su nombre. Él vence sobre los elementos y sana el corazón del hombre.

  (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 

Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/9-8-2026/lecturas/

 This Sunday´s Holy Mass Readings

http://www.usccb.org/bible/readings/080926.cfm

 




jueves, 30 de julio de 2026

DE LA ESTUPEFACCIÓN AL AGRADECIMIENTO

XVIII Domingo, tiempo ordinario, ciclo A (Mateo 14,13-21)

    

En Jesús las emociones expresan la realidad de su persona y describen siempre el movimiento amoroso de su libertad. Él ama a los hombres y dar la vida por nosotros no es un complemento de su biografía, sino el contenido de su misión. Por eso, su deseo de soledad, una vez más interrumpido por la multitud, no supone apartarse de los hombres. Él nunca está lejos, pero nosotros, en grupo y «por tierra», debemos seguir «desde los poblados» a quien, en «barca, a solas», marchó a «un lugar desierto».

Jesús, anticipando lo que será el misterio de la Iglesia, implica a los discípulos en el milagro que realiza. Son ellos los que, ante lo que se suscita en torno a su Maestro, han de dar respuesta. Si aparece una multitud y es tarde y se encuentran en descampado, lo obvio, desde la nueva mirada que establece Jesús, es que hay que alimentarlos. Los discípulos han de aportar lo poco que tienen y son los encargados de repartirlo y aun de recoger lo que sobre. Es decir, son los que más han de admirarse y, por tanto, también los más agradecidos. De los demás sabemos que han comido. Los discípulos no solo han visto y oído, sino que el Señor ha contado con ellos para realizar el milagro. Han sido educados en la compasión de Jesús para que, cuando él ya no sea visible, tengan la certeza, como recuerda san Pablo, de que él sigue cerca, de que nada puede separarnos del amor de Cristo y de que «en todo vencemos de sobra gracias a aquel que nos ha amado».

 (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 

Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/2-8-2026/lecturas/

 

This Sunday´s Holy Mass Readings

https://bible.usccb.org/bible/readings/080226.cfm




31 de julio SAN IGNACIO DE LOYOLA

 A MAYOR GLORIA DE DIOS



jueves, 23 de julio de 2026

CAMINO Y GRACIA

 XVII Domingo, tiempo ordinario, ciclo A (Mateo 13, 44-52)

             Para encontrar el tesoro o la perla del amor de Dios, hay que acercarse a la humanidad de Jesús. Nos cuesta contar con los medios humildes: los sacramentos, que, a pesar de su eficacia, se nos presentan bajo signos sensibles, aunque elocuentes, y la sabiduría que pidió Salomón para obrar siempre con rectitud y discernir el bien del mal. Si en el Antiguo Testamento la ley era el tesoro escondido que había que descubrir hasta exclamar con el salmo: «¡Cuánto amo tu ley, Señor!», en el Nuevo, el tesoro es Cristo, que no solo muestra el camino, sino que también nos da la gracia para poder recorrerlo.

       (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/26-7-2026/lecturas/

 This Sunday´s Holy Mass Readings

http://www.usccb.org/bible/readings/072626.cfm



 



25 de julio SANTIAGO, APÓSTOL, PATRONO DE ESPAÑA.

 Solemnidad de Santiago Apóstol, patrono de España (Mateo 20, 20-28)

      Santiago fue uno de los tres apóstoles que estuvo con Jesús cuando resucitó a la hija de Jairo, y asistió también a la transfiguración. No es extraño que se considerara preparado y digno para ocupar un lugar de honor cuando el Señor instaurara su reino, como se atreve a pedir su madre. Podría ser que, junto al deseo sincero de servir a Cristo, en nosotros se mezclen sentimientos de reconocimiento y ambición. A ello puede contribuir una valoración positiva de los demás y los éxitos personales.

    Jesús reconduce la conversación. Ellos pedían reconocimiento (a derecha e izquierda) y él les propone amistad: «¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber?», invitándoles a entrar en comunión con su vida y su destino. Pocos años más tarde, Policarpo, un discípulo de Juan que morirá mártir, orará a Dios: «Te bendigo porque me has juzgado digno de este día y de esta hora, de tomar parte en el número de los mártires, en el cáliz de tu Cristo». Lo que a primera vista parece solo una exigencia se descubre después como una gracia.

           (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 

Lecturas para la Misa de esta Solemnidad

https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/25-7-2026/

 

This Feast´s  Holy Mass Readings

https://bible.usccb.org/bible/readings/072526.cfm