Domingo de Pentecostés ciclo A ( Juan 20, 19-23)
El Espíritu Santo asegura
nuestra fidelidad a Cristo y su presencia. Lo hace de muchas maneras. Nos
ilumina para que podamos comprender sus enseñanzas y seamos conducidos a la
plenitud de la verdad, es invocado en la celebración de la Eucaristía para hacerse
sacramentalmente presente y nos mueve interiormente para que nuestras obras
sean según el querer del Corazón de Jesús. El Espíritu Santo nos instruye, pero
también graba la ley del Señor en nuestro corazón.
Si nos abrimos al don del
Espíritu Santo, encontraremos bálsamo y consuelo para las heridas de nuestro
corazón, así como fuerza para vivir en el amor la libertad que nos ha ganado
Cristo. Sin el Espíritu Santo, nuestras obras podrán ser exteriormente perfectas,
pero estarán muertas, pues el Espíritu Santo es el amor y, sin él, nada
valemos.
(Fuente: David
Amado Fernández, revista Magníficat)
Lecturas de la Misa de
este Domingo.
https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/24-5-2026/lecturas/
This Sunday´s Holy Mass Readings
http://cms.usccb.org/bible/readings/052426-day.cfm







