jueves, 10 de septiembre de 2026

JUEZ, ABOGADO Y AMIGO.

 XXIV  Domingo del Tiempo Ordinario (ciclo A) (Mateo 18, 21-35)

     Si estamos en la Iglesia, es porque Dios ha tenido misericordia de nosotros. Quien cargó con nuestros pecados nos ha llamado a formar parte de un pueblo santo.

La vida de cada uno de nosotros se mueve entre esos dos tribunales: el de Dios y aquel en el que nosotros ejercemos de jueces de nuestros prójimos.

Respecto al tribunal de Dios, Benedicto XVI ante la perspectiva de su muerte escribió:

«Aunque pueda tener muchos motivos de temor y miedo cuando miro hacia atrás en mi larga vida, me siento, sin embargo, feliz, porque creo firmemente que el Señor no solo es el juez justo, sino también el amigo y el hermano que ya padeció él mismo mis deficiencias y por eso, como juez, es también mi abogado (Paráclito). En vista de la hora del juicio, la gracia de ser cristiano se hace evidente para mí. Ser cristiano me da el conocimiento y, más aún, la amistad con el juez de mi vida y me permite atravesar con confianza la oscura puerta de la muerte».

 

(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 

Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://lecturasmisa.wordpress.com/l-i-a-tpo-ordinario-20-26/#_DOMINGO_24

 

This Sunday´s Holy Mass Readings

http://www.usccb.org/bible/readings/091326.cfm




jueves, 3 de septiembre de 2026

OLVIDAR LA OFENSA PERO NO LA HERIDA QUE LA HA CAUSADO

 XXIII  Domingo del Tiempo Ordinario (ciclo A) (Mateo 18, 15-20)

             Nuestra mirada sobre la corrección fraterna no debe olvidar en ningún momento que Jesús se entregó por la Iglesia para que fuera santa e inmaculada. La corrección se inscribe en el orden de la caridad.

El amor de caridad, que nos es dado por el Espíritu Santo, es el que ha de conducirlo todo en cada momento. Sin él, los diferentes pasos que se proponen (reprender a solas, ante dos o tres testigos, ante la comunidad, y la expulsión) podrían convertirse en un mero procedimiento. Entonces, la interioridad, la vida que nos sostiene y por la que la Iglesia cumple una misión en el mundo, quedaría olvidada. La acumulación de escándalos, la presión de la opinión pública, la misma prisa por solucionar un problema o dirimir una disputa no pueden hacernos olvidar esa realidad sobrenatural a la que Jesús apunta al señalar al que nos ha ofendido como «hermano».

San Agustín advertía que siempre debemos olvidar la ofensa que nos han hecho, pero no la herida de nuestro hermano que nos la ha causado. Es decir, hay que custodiar la unidad del amor. Por eso, la separación de un miembro es siempre visto como el último recurso, cuando se han agotado las posibilidades de que enmiende su conducta. Cuando afrontamos los problemas, incluso los más graves, fuera de la caridad del Corazón de Cristo, estos siempre quedan cerrados en falso e incluso es difícil pensar que se puedan solucionar con justicia.

 (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://lecturasmisa.wordpress.com/l-i-a-tpo-ordinario-20-26/#_DOMINGO_23

 This Sunday´s Holy Mass Readings

http://www.usccb.org/bible/readings/090626.cfm




 

jueves, 27 de agosto de 2026

CREER EN CRISTO Y ACEPTAR SU VOLUNTAD EN NUESTRA VIDA

  XXII Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A (Mt 16, 21-27)

El pasaje de la corrección de nuestro Señor a Pedro nos recuerda que continuamente hemos de ser reconducidos a él, porque fácilmente nos desviamos, aun cuando queremos servirle. Nuestro entusiasmo puede llegar a ofuscar la verdad de su amor.                                                                                        Cuando nos anticipamos a Cristo, queriendo imponer nuestro criterio, impedimos su tarea. Siempre hemos de caminar tras él. Es lo que nos enseña y aprendemos en la Iglesia. No nos debe pasar desapercibida la contraposición que hace Jesús entre ganar el mundo y salvar el alma. Al ser esta espiritual e invisible, podemos no percibir su grandeza frente a la fascinación de la riqueza, la influencia, el honor, el poder. No solo eso, sino que la lógica mundana que nos envuelve puede llegar a dominarnos.                                 

Hoy se nos recuerda que creer en Cristo no es lo mismo que aceptar su voluntad en nuestra vida.

(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://lecturasmisa.wordpress.com/l-i-a-tpo-ordinario-20-26/#_DOMINGO_22

 This Sunday´s Holy Mass Readings

https://bible.usccb.org/bible/readings/083026.cfm



jueves, 20 de agosto de 2026

LA PERSONA MISMA DE CRISTO ES EL CENTRO

 

 XXI Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A (Mateo 16, 30-20)

Los discípulos no accedieron inmediatamente a la identidad de Jesucristo. Se sintieron atraídos por él y le siguieron, pero la realidad de su persona permanecía envuelta en el misterio. Sus palabras y sus acciones no dejaban de provocar sorpresa, pero nadie acertaba a saber quién era en realidad. El evangelio se hace eco de la alta consideración en que lo tenían sus contemporáneos: Juan Bautista, Elías, Jeremías, o alguno de los profetas. Lo relacionaban con personajes del pasado, los más grandes que ellos conocían o recordaban. Entonces, Jesús interroga directamente a sus discípulos. Aquí el matiz es otro. Antes preguntó por «el Hijo del hombre»; ahora directamente inquiere: «¿Quién decís que soy yo?» Es decir, quién soy para vosotros, que no me habéis contemplado de lejos como la gente, ni habéis compartido solo algunos momentos, sino que convivís conmigo, unas veces atentos y otras distraídos. Es una pregunta, por tanto, que nos dirige a cada uno de nosotros y que sabemos no podemos responder solo desde la fascinación que nos suscita, sino que debemos hacerlo desde la fe. Como Pedro, necesitamos esa luz que viene de lo alto para reconocer que él es el Hijo de Dios, no olvidándonos de que en el centro no está lo que se anuncia, sino la persona misma de Cristo. Por ello, tampoco basta, aunque sea un camino, con conocer bien el catecismo o vivir honestamente, sino que hemos de pedir llegar a ese conocimiento íntimo de Jesús como Dios y como Salvador.

(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://lecturasmisa.wordpress.com/l-i-a-tpo-ordinario-20-26/#_DOMINGO_21

 This Sunday´s Holy Mass Readings

https://bible.usccb.org/bible/readings/082326.cfm




jueves, 13 de agosto de 2026

ALEJADA CON PALABRAS, ATRAÍDA CON AFECTO.

 XX Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A (Mateo 15, 21-28)

            Como anunciaba Isaías, la elección del pueblo no cerraba el camino de la salvación a los demás pueblos, sino que debía ser el cauce para llegar a ellos. La mujer lo intuye, por eso saludó a Jesús con un título mesiánico y, por eso, en el diálogo que sigue reivindica el derecho a participar, aunque sea en último lugar, de la gracia que se ha concedido al pueblo elegido. Jesús, alejándola con las palabras («no está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos»), la atrae con el afecto. Comprende que no está excluida de la misericordia de Dios, como la hemorroísa que se conformaba con tocar el borde del manto o el centurión que no se consideraba digno de que Jesús entrara en su casa. Esta mujer forma parte de aquellos cuya humildad no se resiente cuando es humillada y, conscientes de su nada, se abren al don de Dios. Por eso, la mujer reclama las migajas. Sabe que aún no puede sentarse a la mesa, pero que ya, de alguna manera, puede participar de sus beneficios.

(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://lecturasmisa.wordpress.com/l-i-a-tpo-ordinario-20-26/#_DOMINGO_20

This Sunday´s Holy Mass Readings

http://www.usccb.org/bible/readings/081626.cfm



MOTIVO DE ALEGRÍA

 SOLEMNIDAD DE LA  ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA  (Lucas 1, 39-56)

     La celebración de cada misterio nos desvela algo de un mismo designio de salvación. Dios «ha mirado la humildad de su esclava», y «ha hecho obras grandes» en ella. Por eso, la «felicitarán todas las generaciones». Al celebrar la fiesta participamos, de alguna manera, en la felicidad que goza ahora en el cielo. Todos los misterios de la vida de Cristo, a quien está íntimamente unida su Madre, son portadores de salvación. Por eso hoy, como Isabel, alabamos a Dios y nos unimos a la alegría de Juan.

(Fuente:  David Amado, revista Magníficat)

Lecturas de la Misa de esta solemnidad.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/15-8-2026/lecturas/

This solemnity  Holy Mass Readings.

https://bible.usccb.org/bible/readings/081526-Day



 

viernes, 7 de agosto de 2026

LA SEGURIDAD DE REPOSAR SOBRE EL BRAZO FUERTE DEL PADRE.

 XIX Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A (Mateo 14, 22-23)            

             El verdadero orante, la monja contemplativa o el ermitaño más escondido, no se desentienden del mundo: se unen a la oración de Jesucristo por la salvación de los hombres y por la misión de la Iglesia, siempre en una travesía en la que no faltan dificultades y peligros. Tampoco Jesús se ha desentendido de los suyos.

            Todos estamos llamados a ese progreso en la vida cristiana que nos pide Jesús cuando recrimina a Pedro: «¡Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?» Pidamos encontrar esa seguridad que da la fe en Dios. Como señaló Edith Stein: «No es la confianza segura de sí misma del hombre la que, con su propia fuerza, se mantiene de pie sobre un suelo firme, sino la seguridad dulce y feliz del niño que reposa sobre un brazo fuerte». El santoral de esta semana nos ofrece valiosos ejemplos: Clara de Asís, Maximiliano Kolbe, Francisca de Chantal, Lorenzo… El Señor ha ascendido a los cielos, pero sigue cerca de nosotros y tiende su mano a todo el que invoca su nombre. Él vence sobre los elementos y sana el corazón del hombre.

  (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 

Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/9-8-2026/lecturas/

 This Sunday´s Holy Mass Readings

http://www.usccb.org/bible/readings/080926.cfm