XXV Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A ( Mateo 20,
1-16)
Quien intente analizar la
parábola de hoy desde el punto de vista económico o del derecho laboral
quedará, con toda seguridad, confundido. No se entiende la falta de previsión
de un propietario que se pasa todo el día buscando trabajadores, ni su liberalidad
para pagar a algunos un salario excesivo, ni su falta de tacto al enfadar a
obreros industriosos con los que quizás tenga que contar otro día. Todas esas
perplejidades, y muchas otras que podrían suscitarse, no impiden intuir la
enseñanza principal sobre la bondad de Dios que desborda toda medida.
Las palabras de Isaías:
«Porque mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos»
ya nos animan a que nos dejemos iluminar por Dios, al que, por otra parte, no
llegamos nunca a comprender del todo. Su obrar sorprendente también se convierte
en medida para nosotros: para juzgar sobre lo que hacemos y aprender cómo hemos
de comportarnos. De hecho, da la impresión de que ni siquiera necesita a los
últimos, pues pregunta: «¿Qué hacéis aquí todo el día sin trabajar?», como si
le preocupara más su desocupación que su productividad. Parece como si en el
corazón de aquel propietario no se pudiera separar el bien del obrero del bien
de la viña. O como si el sentido de la viña no fuera la uva que se pudiera
recoger, sino los puestos de trabajo que pudiera generar
(Fuente: David Amado Fernández – revista Magníficat)
Lecturas de la Misa de
este Domingo.
https://lecturasmisa.wordpress.com/l-i-a-tpo-ordinario-20-26/#_DOMINGO_25
This Sunday´s Holy Mass Readings
http://www.usccb.org/bible/readings/092026.cfm






