III Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A (Mateo 4, 12-23)
Jesucristo
es la luz, pero no es la plena claridad, sino solo una luz que brilla: su
divinidad está velada por su humanidad. Dios se ha hecho cercano, pero es
necesario que el hombre también se aproxime a Dios. Jesús llama a la
conversión, acontecimiento que está en el inicio de toda vida cristiana, pero
también en todos los momentos de la vida, porque podemos dudar de la «cercanía
del reino de los cielos». La luz de Cristo siempre brilla, pero las tinieblas
nos envuelven y, a veces, son tan insolentemente espesas que dejamos de
fijarnos en la luz. Convertirse es una tarea diaria.
Lecturas de la Misa de
este Domingo.
https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/25-1-2026/lecturas/
This Sunday´s Holy Mass Readings
http://www.usccb.org/bible/readings/012526.cfm

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