VIII Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo C ( Lucas 6, 39-45 )
El Jesús que devuelve la vista a algunos ciegos, también acusa a quienes no
creen en él de no querer ver. Esto puede resultar muy peligroso si uno se cree
capaz de conducir a otros y se erige en
intérprete autorizado o incluso en un exceso de orgullo, se dedica a corregir
los defectos de los demás sin replantearse mínimamente su propia coherencia.
Algunos de los ejemplos
puestos por Jesús pueden resultar pintorescos, e incluso cómicos, pero cuando
se dan en la vida entramos en lo trágico. Pensemos en los que, desorientados,
se han dejado engatusar por desaprensivos que los han separado de la Iglesia,
en los que han acabado en callejones sin salida porque su voluntad ha sido
aprisionada por la de otros, o en quienes, aficionados a la crítica acibarada e
incapaces de confiar en la gracia transformadora de Cristo, solo encuentran
consuelo en ir señalando los errores y limitaciones de los demás. Son
situaciones en las que podemos encontrarnos todos y es más fácil que eso suceda
si relegamos a Cristo y convertimos nuestra vivencia personal del evangelio en
criterio para todos.
https://lecturasmisa.wordpress.com/l-i-c-tpo-ordinario-2-9/#_DOMINGO_VIII_DEL_1
http://www.usccb.org/bible/readings/030225.cfm
VII Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo C (Lucas 6,27-38)
El
verdadero amor a los enemigos en palabras de Jesús no es una estrategia para
sobrellevar mejor las dificultades de este mundo. Perdonar puede traer muchas
ventajas, pero Jesús nos sitúa en la perspectiva del Padre celestial. Si
obramos así, nos comportamos cono «hijos del Altísimo».
El
«Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso» de san Lucas, nos recuerda
el amor infinito de Dios, que nos precede en todo momento y que alimenta el
amor que nosotros hemos de dar sin esperar recompensa, porque por Cristo hemos
nacido a una vida nueva donde no hay espacio para el odio.
https://lecturasmisa.wordpress.com/l-i-c-tpo-ordinario-2-9/#_DOMINGO_VII_DEL_1
http://www.usccb.org/bible/readings/022419.cfm
VI Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo C (Lucas (6,17.20-26)
En
la historia han existido hombres y mujeres en los que las bienaventuranzas se
han encarnado y han vivido en la pobreza sin caer en la amargura, han llorado
sin perder la esperanza y no guardan rencor hacia los que les persiguen. ¿Qué
lo hace posible?
La
razón es la cercanía de Dios, experimentar ya aquí y ahora el amor redentor de
Cristo y agradecer el poder participar de su vida. El que descubre a Cristo ya
es feliz, aunque todo lo que reciba en este mundo no sea más que anticipo de la
plena felicidad que se nos promete en el cielo. El tesoro ya está aquí: es el
mismo Jesús que nos ofrece su amistad y en él está nuestra vida.
http://www.usccb.org/bible/readings/021625.cfm
Entrevista al sacerdote misionero don Carmelo Pérez Aradros ante su inminente visita a nuestro colegio, en el semanario católico "La Verdad".
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V Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo C (Lucas 5, 1-11)
La
capacitación para la misión no proviene de las disposiciones previas del que es
llamado, sino de la iniciativa de Dios. El que es enviado no queda fuera de la
misericordia de Dios, sino que, sanado por él, puede responder a la llamada. De
hecho, si no experimentásemos la transformación que Dios obra en nosotros,
¿cómo podríamos anunciar a los demás el amor de Dios? Al mismo tiempo, si somos
conscientes de su poder y su misericordia, tampoco nos refugiaremos en nuestra
limitación para eludir la misión.
https://lecturasmisa.wordpress.com/l-i-c-tpo-ordinario-2-9/#_DOMINGO_V_DEL
http://www.usccb.org/bible/readings/020925.cfm