I Domingo de Cuaresma, ciclo C (Lucas 4, 1-13)
Las
tentaciones, que se recrudecerán en el Calvario cuando le propongan a Jesús que
baje de la cruz si es Hijo de Dios, van a lo nuclear: hacer innecesaria la fe
para que la vida del hombre no se sostenga sobre el amor de Dios. Jesús, con
sus respuestas simples, señala lo esencial: la distancia entre la finitud del
hombre, anhelante de plenitud, y Dios infinito se salva acogiendo el don de la
fe. Por eso, Dios se ha encarnado: para ser camino para el hombre. Las
propuestas del demonio conducen a callejones sin salida. El hombre saciado solo
con lo material no es feliz; la imposición de un bien obligatorio en el que
fuéramos privados de toda responsabilidad no permite la plena realización
humana y quien se acoge a lo sobrenatural sin una relación personal puede
quedar maravillado, pero no experimenta la salvación.
Dios,
por el contrario, nos quiere plenamente libres. Cristo nos muestra el amor
incondicional que Dios nos tiene y se nos ofrece como camino. Nuestra lucha
cuaresmal es contra lo que nos impide amar plenamente. Jesús venció para que,
con él, también lo hagamos nosotros.
(Fuente:
David Amado Fernández, revista Magníficat)
Lecturas de la
Misa de este Domingo.
https://lecturasmisa.wordpress.com/l-i-c-cuaresma/#_DOMINGO_I_DE_1
This Sunday´s Holy Mass Readings
http://www.usccb.org/bible/readings/030925.cfm